Cuidado de la Córnea
Prevención y ciudado de la superficie corneal
¿Qué es la córnea?
La córnea es la estructura del ojo que permite el paso de la luz desde el exterior al interior del ojo. Así mismo, protege el iris y el cristalino. Para su correcto funcionamiento, debe de mantener la transparencia y la curvatura adecuada. La córnea está formada por distintas capas, donde la más exterior es el epitelio corneal.
Función de la córnea
La córnea se caracteriza por ser uno de los componentes más importantes del sistema ocular. Funciona como un escudo protector para los ojos, bloqueando los rayos UV, controlando la entrada de agentes externos y de la luz. Este cristal es responsable además de la captación de la luz, que posteriormente es transformada en imágenes por medio del sistema ocular.
La importancia de una buena cicatrización corneal después de una cirugía
Después de una cirugía en la superficie ocular (catarata, refracta, lasik,…) la cornea se ve afectada por una incisión o corte. Para restaurar la cornea será necesario el uso de colirios antiinflamatorios y cicatrizantes además del antibiótico. La asociación del ácido hialurónico de alto peso molecular y la heparina oftálmica consiguen una correcta cicatrización sin alterar la visión.
Lesiones de la córnea
La superficie corneal, al ser la parte más exterior y de barrera del ojo puede sufrir lesiones corneales, estas pueden ser:
Queratitis: inflamación de la córnea.
Abrasiones: incluye arañazos o raspaduras en la superficie de la córnea produciendo úlceras o erosiones.
Lesiones químicas: causadas por líquidos que entran en contacto con el ojo.
Problemas con las lentes de contacto: uso excesivo, mal ajuste o sensibilidad a las soluciones de cuidado de las lentes.
Cuerpos extraños: exposición a arena o polvo en el ojo.
Lesiones ultravioleta: causadas por la luz solar, lámparas de sol, reflejos de la nieve o del agua, o soldaduras de arco.
Así mismo, después de operaciones que afectan la superficie corneal como cataratas o cirugía refractiva (LASIK o PRK) se produce una alteración de la superficie corneal, con daño en el epitelio.
Pacientes que debido a un traumatismo o queratocono, tienen dañado el grosor o alguna de las capas de la córnea podrían requerir de una queratoplastia o injerto corneal. Siempre se debe realizar un examen oftalmológico completo y pruebas preoperatorias.